Dr Rosa Luz Inga Torres

Endodoncia TRATAMIENTO DE CONDUCTOS


¿Qué es una Endodoncia?


La endodoncia dental, es un tratamiento odontológico al que se le conoce popularmente como: «matar el nervio».

Sin embargo, esto no es exactamente así, ya que al nervio no se le «mata», sino que se disuelve poco a poco.

La endodoncia se suele realizar cuando hay caries muy profundas que presentan infección, con los síntomas que esto produce como la sensibilidad o el dolor.

Este tratamiento, consiste en retirar poco a poco el nervio (tejido pulpar), vaciando el diente y eliminando todas las bacterias que puedan estar provocando la infección.

Es muy importante hacer una buena restauración posterior del diente y sellarlo de forma adecuada, para que no se filtren bacterias.

Un diente al que se le ha hecho una endodoncia, puede presentar una pequeña falta de sensibilidad, por el hecho de haber retirado el nervio.

¿Cómo sé si necesito una endodoncia?

Por lo general, los principales síntomas que evidencian que es necesario realizar este tratamiento dental son:

  • Decoloración del diente
  • Hipersensibilidad dental ante estímulos demasiado fríos o demasiado calientes
  • Dolor o molestias al morder o masticar
  • Hinchazón de las encías en la zona adyacente al diente con caries
  • Diente roto o astillado
  • Dolor tras un traumatismo, caída o golpe.

Proceso del tratamiento de endodoncia

La endodoncia es un tratamiento que consiste en sanar un diente infectado de manera grave. El tratamiento consta de cinco fases que comienza con una radiografía y diagnóstico del estado del paciente, y finaliza una vez que el diente ya está restaurado. Estas son las 5 fases de una endodoncia:

1. Radiografía y diagnóstico. El primer paso de una endodoncia es realizar una radiografía que ayudará a valorar la posible afectación de la pulpa o del nervio del diente. Esta radiografía permite hacer un diagnóstico al dentista, que decidirá qué tratamiento es el adecuado.

2. Anestesia local. El proceso de endodoncia comienza con la aplicación de anestesia local para adormecer la zona. Además, se coloca un dique de goma alrededor del diente para evitar que entre saliva o sangre mientras se realiza la endodoncia.

3. Extracción pulpar. Para acceder al nervio y a la cámara pulpar, se perfora el diente. Se elimina del diente tanto la pulpa como las bacterias y el tejido nervioso descompuesto. Después, se raspan y liman los lados de los conductos radiculares. Una vez realizado, se eliminan los restos con clorhexidina o hipoclorito de sodio.

4. Sellado radicular. Con el diente completamente limpio y desinfectado, se sellan los conductos. Se coloca una pasta especial para el sellado y gutapercha, un compuesto de goma, en el conducto radicular del diente.

5. Restauración del diente. Habitualmente, los dientes que necesitan de una endodoncia también tienen alguna fractura o una caries extensa. A menudo es necesario colocar una corona, un poste u otra restauración para proteger el diente y restaurarlo completamente. Tanto para sus funciones masticatorias como a nivel estético.


Ventajas de la endodoncia

Una endodoncia es un tratamiento que permite curar o sanar un diente original que tiene una infección o una descomposición. El tratamiento se lleva a cabo de manera rápida y sin apenas dolor, y tiene múltiples ventajas para el paciente que decide someterse a él. Tanto a corto como a largo plazo. Las principales ventajas de una endodoncia son:

Evita la extracción de un diente natural. El tratamiento de endodoncia permite salvar y reparar dientes gravemente descompuestos o infectados, permitiendo al paciente conservar su pieza dental original.

Evita la halitosis y otras consecuencias. Los dientes infectados pueden producir consecuencias más allá del daño del propio diente, como por ejemplo la halitosis. Recuperar un diente infectado no solo es beneficioso para esa pieza dental, sino para la salud del conjunto de la boca.

Es un tratamiento no doloroso. La endodoncia es un tratamiento que apenas produce dolor al paciente durante el proceso. La tecnología actual lo convierte en un tratamiento sin dolor, rápido y seguro. De hecho, el dolor suele estar antes de realizarse el tratamiento, ya que las infecciones y descomposiciones producidas por caries suelen molestas.

Recupera la masticación sin molestias. Los dientes dañados pueden ser sensibles al estar expuestos a alimentos fríos o calientes y también al tacto o la masticación de ciertos alimentos. El tratamiento de endodoncia permite volver a comer con normalidad cuando el diente está completamente recuperado.

Previene tratamientos dentales más caros. Un diente descompuesto puede resultar en el movimiento de los dientes adyacentes. Por tanto, con un tratamiento de endodoncia que recupere la salud de una pieza dental también se puede prevenir la necesidad de tratamientos más caros como la ortodoncia a futuro.